El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Zodiaco para bebés y niños
Horóscopo chino para bebés
Educación inicial: Nidos, kinder
Educación primaria
Educación secundaria
Educación superior
CEO, CETPRO
Educación para adultos
Educación especial
Estimulación temprana
Talleres y cursos libres
Vacaciones útiles
Escuela para padres
Pediatras
Odontopediatría
Nanas, niñeras
Peluquería infantil
Centros de recreación
fiestas infantiles
Decoraciones infantiles
Disfraces
Ropa para bebés
Ropa para niños
Fotografía artística
Juguetes didácticos
Cds de música infantil

 

CRITERIOS DE SELECCIÓN Y CLASIFICACION DE JUGUETES

El niño necesita al adulto para elegir sus juguetes, pues no tiene suficiente madurez para hacerlo o su criterio y su interés no coinciden con lo que el adulto cree que le conviene. Sin embargo, el adulto no siempre sabe elegir lo mejor para cada niño, por eso ha de guiarse por unos criterios que puedan orientar su elección.
Estos criterios son los siguientes:
Seguridad. Es un criterio básico, dada la edad de los niños en esta etapa. Para ello, hay que fijarse en estos aspectos: materiales empleados, tamaño, tamaño de las piezas, peligros potenciales, riesgos posibles, ausencia de aristas y bordes. Este apartado se detallará en el epígrafe 6 que es de normas de seguridad de los juguetes.
Duración. Es importante tener presente la duración, ya que un buen juguete debe permanecer con el niño mientras según este vaya creciendo.
Grado de realidad y estructuración. Cuanto más estructurado sea un juguete, menos permitirá el desarrollo creativo.
Salubridad e higiene. Los juguetes deben de estar hechos de materiales fáciles de limpiar e higiénicos.
Estética. Serán atractivos en color, forma y presentación.
Adecuación a la edad.
Criterios pedagógicos. Son fundamentalmente estos:
. Un juguete debe ser eminentemente divertido, ha de incentivar el juego.
. Tendrá carácter global, será polivalente, sencillo, abierto, con múltiples aplicaciones y combinaciones, permitirá transformaciones con varias posibilidades de juego.
. Estará adaptado a las necesidades de los niños, respondiendo a sus intereses y a su experiencia, y facilitando la creación de intereses nuevos.
. Debe posibilitar el descubrimiento, la necesidad de exploración, la creatividad y la socialización, estimulando la participación y el contacto con los demás.
. Su mecanismo e instrucciones han de ser comprensibles para el niño.
. La forma de juego será comprensible y suficientemente flexible para el niño, en el sentido de que ha de poderse adaptar a cada niño en particular.
Otro aspecto importante, es la calidad del embalaje y del etiquetado: se tendrá que considerar si está hecho de material resistente, si es higiénico, si se adecua a la edad, si guara relación con el contenido de la caja (si es proporcional al juguete) y si permite no solo el transporte por parte de los niños, sino también el mantenimiento (hay bastantes juguetes, que una vez montados es imposible volver a guardarlos).
En resumen, un buen juguete es aquél que está compuesto de materiales idóneos, que desarrolla capacidades en el niño, que divierte y que estimula la consecución de valores y aptitudes positivas (participación, socialización, solidaridad, respeto, la atención a la diversidad, ecologismo, autoestima,...)
La clasificación de los juguetes se puede hacer de múltiples formas, dependiendo de los criterios que se tengan en cuenta. A continuación se presentan según Glanzer que los clasifica según las áreas de la personalidad:
De perceptividad: producen sonidos y movimientos.
De psicomotricidad: desarrollan la motricidad. Son de tres clases: de arrastre, los que contribuyen a la habilidad manual, los que afectan a la actividad física de todo el cuerpo (pelotas, globos).
De afectividad: en ellos se deposita la emotividad (ositos).
Dramáticos: permiten al pequeño canalizar sus fantasías en forma de juego simbólico, dramatización y títeres. Se distinguen, a su vez:
. Los que reproducen la acción del adulto (cocina, coches, teléfonos)
. Los que ayudan a identificar personajes (sombreros)
. Los que estimulan la fantasía a través de muñeco (títeres)
De creatividad: permiten crear entes reales o imaginarios.
Intelectuales: ofrecen la posibilidad de resolver problemas, sea por asociaciones espaciales o lógicas. (Dominós, loterías, ajedrez)
Sociales: son juegos colectivos, con reglamentos, por lo que hacen que se desarrollen conductas sociales.
Otra clasificación sería el Sistema ESAR, éste fue creado por una ludotecaria canadiense en 1982 (Dense Garon) que consiste en un sistema de clasificación de los juguetes en varias categorías:
De ejercicio (sensoriales, psicomotrices y manipulativos)
Simbólicos (de hacer como si, de roles, y de representación)
De ensamblaje (construcción, montaje de poleas...)
De reglas (habilidad, estrategias, azar)
Lingüístico y afectivo.
Se puede hacer la clasificación según las edades, pero esto lo desarrollaremos en el siguiente epígrafe.


Volver a la página anterior

 

Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad